Educar a los niños en la amabilidad. Uno de los valores a destacar en su aprendizaje

Escrito por: Editorial Dech En: Material Educativo El: jueves, junio 16, 2016 Comentario: 0 Hit: 2382

Muchos padres se preguntan cómo educar a sus hijos e inculcarles una serie de valores básicos como son la empatía, la compasión hacia los demás o la amabilidad.

Hoy nos centraremos en este último. La amabilidad no nace con el niño ya que éste es impulsivo por naturaleza y a ser amable se aprende día a día en la vida cotidiana. Los niños asimilan las normas de comportamiento social en la medida que los adultos los entrenan y enseñan a comportarse de acuerdo con esas normas.

La amabilidad implica a su vez la igualdad, el tratamiento similar a niños y niñas, y la delicada cortesía de unos a otros, por lo que han de aprender a ser corteses con todos los compañeros y compañeras, y ayudarles en todo momento.

Desde DECH os dejamos unos consejos para potenciar esta virtud en los más pequeños.

¿CÓMO SER AMABLE?

- Ayudar en casa.
- Invitar a los demás.
- Comprarle algún libro en el que se fomente la amabilidad.
- Compartir su material escolar
- Enseñando el aprecio que ellos sienten por los compañeros del colegio y los  amigos
- En el juego sano y libre de discusiones con sus amigos.
- Enseñar a responsabilizarse.
- Dejar elegir a los demás.
- Ceder el asiento.
- Aprender a presentarse.
- Enseñarle a guardar el turno en la cola del autobús.
- Pensar en los demás.
- Felicitar a los demás.
- Recoger con él algún papel del suelo, aunque no lo hayáis tirado vosotros.
- Solicitar su ayuda.
- Pedir con una sonrisa y por favor las cosas.
- Dar las gracias.

amabilidad ninños

Una de las vías más importantes para que los niños aprendan a ser amables y corteses la constituye el juego de roles, en los que es posible modelar las más diversas situaciones en la que esté implícito el ser amable y cortés. Los padres deben ser modelos a imitar en estas cualidades, ya que no hay nada más efectivo que el ejemplo del adulto para enseñar las normas y educarlos correctamente.

Desde DECH ya planteamos en anteriores artículos la importancia de educar a los niños a través de valores y hoy os proponemos una manera diferente de educar.

Se trata de algo tan tradicional y esencial en la infancia de muchos de nosotros como los juegos de mesa. ¿Quién no se ha pegado horas jugando al Monopoly, las cartas o el parchís?

parchis niños
Los juegos de mesa son perfectos para potenciar la creatividad de los más pequeños y ayudar a desarrollar una amplia variedad de destrezas. Mejoran las habilidades sociales, ya que la gran mayoría de ellos están diseñados para jugar en grupos o en parejas, lo que permite hacer nuevos amigos o disfrutar de un rato muy divertido junto a nuestros seres más queridos. Y además fomentan la cooperación y el trabajo en equipo al animar a los jugadores a colaborar entre ellos para derrotar al rival y ganar la partida.

Existen diferentes tipos, según edades, para desarrollar diferentes capacidades y para estimular los diversos intereses de los niños. Pero todos ellos tienen algo en común y es que son tremendamente divertidos.

- Juegos de estrategia. Juegos como el Ajedrez, las Damas, el Conecta 4 o incluso el clásico Dominó enseñan a los niños a elaborar sencillas estrategias, marcar plantes o tomar decisiones, así que son perfectos para estimular la autonomía de cualquier niño.

- Juegos educativos. Aunque el juego de mesa educativo más conocido es el Trivial hay muchos más en el mercado que resultan de lo más divertidos.

- Juegos de concentración. Algunos juegos de mesa son estupendos para mejorar la memoria y la capacidad de concentración en los niños. 'Simón dice' es uno de los juegos más divertidos en el que los niños deben prestar mucha atención para no fallar y otros juegos como 'Quién es quién' son estupendos para practicar las dotes memorísticas y de deducción. Además están los Puzzles variados y adaptados a cada edad.

- Juegos de cartas. Las cartas ofrecen infinitas posibilidades de juego, desde juegos de memoria para los más pequeños hasta al póker para los más inquietos, a las cartas puede jugar toda la familia en divertidas modalidades donde las risas están aseguradas.

- Juegos de azar. En otros juegos de mesa es el azar o la suerte el verdadero protagonista. En algunos se necesita también cierta dosis de estrategia, pero en el fondo lo que cuenta es pasar un rato emocionante jugando al Parchís, a la Oca a Serpientes y escaleras o al Monopoly.

El equipo de psicólogos y diseñadores de DECH ha creado un parchís que además de ser un divertido es didáctico. Combinamos la sencillez de un juego tradicional con la historia, una manera diferente de educar a los más pequeños y enriquecerlos. Además este juego potencia las relaciones sociales y ejercita determinadas áreas del cerebro, especialmente las que intervienen en el cálculo numérico, lo que en personas de cierta edad, retrasa el deterioro cognitivo. Planazo para pequeños y mayores, ¿no creéis?


Estas son algunas de las recomendaciones y a su vez las más sinceras demostraciones  que os proponemos desde la Editorial.  Recordad que los padres sois el modelo guía y un buen camino garantizará en un futuro establecer excelentes relaciones con los demás.

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