Consejos para retardar el deterioro cognitivo y la aparición del Alzheimer

Escrito por: Editorial Dech En: Material Terapéutico El: miércoles, julio 1, 2015 Comentario: 0 Hit: 2221

Estudios pronostican pésimas cifras para 2050, ya que el número de afectados por alzheimer puede llegar a triplicarse. Sin embargo, desde DECH, editorial dedicada al diseño de libros y material educativo, os invitamos aprestar atención al cerebro ya que la salud mental no debería motivarse por el oscuro augurio de revistas de divulgación cientí­fica.

A diario los medios bombardean con noticias relacionadas con ínfimas dosis de curas a los daños neurodegenerativos, como el consumo (moderado) de cerveza o espinacas, el cuidado bucal o el sueño profundo y reparador. No es consuelo al hablar de una devastadora enfermedad del alzheimer que afecta a 48 millones de personas en todo el mundo, datos igual de cruentos cuando se refiere a los españoles que sufren este deterioro exponencial del cerebro, al tiempo que pierden sus funciones vitales, en definitiva, su esencia.

El proceso normal de esta afección comienza, aunque parezca extraño, por atacar las imágenes del recuerdo más recientes, parte de la rutina fundamental de cualquier persona: lo que le gusta para comer, la ropa que viste, etc. Esto es debido al daño que sufre el hipocampo, que es la estructura fundamental de la memoria episódica, que forma y rememoriza los recuerdos a corto plazo. La pérdida, por tanto, de los recuerdos más recientes, es la primera señal de alarma, a lo que puede seguir una decadencia de la corteza prefrontal, que funciona para poder adquirir, recuperar y controlar la dimensión espacial del recuerdo. Incluso la pérdida de olfato, capacidad alojada también en nuestro cerebro, puede ser otra señal de alarma.

Hay distintas formas de intentar luchar contra el deterioro cognitivo. Desde DECH compartimos algunos consejos que puedan retardar la aparición del alzhéimer:

  1. Dormir bien: el descanso es fundamental para poder gozar de una buena salud, y al igual que mantenerse activo (cosa que el sueño hace más fácil), es imprescindible para crear y alimentar neurotransmisores, fortalecer el sistema inmunológico (previniendo enfermedades) y evitar la inflamación del cerebro, culpable también del desarrollo del alzheimer y generador de la depresión.

  2. Optimismo: relacionarse con otras personas ayuda a enriquecer el sentimiento de pertenencia, de forma que la emoción que produce la felicidad retrasa la oxidación cerebral y por tanto, retarda la aparición de enfermedades.

  3. Alimentación: mantener una dieta equilibrada y rica en vitaminas y minerales es otro consejo clave para retardar el deterioro cognitivo. Las frutas impulsan su desarrollo del conocimiento, nutren al cerebro, y los hidratos de carbono complejos, como las harinas integrales, también aportan una ayuda extra. Alimentos que puedan provocar inflamaciones en el cerebro, como la sal en exceso, colorantes y conservantes, deben eliminarse de la dieta.

  4. El estrés, un gran enemigo. Para poder retrasar el deterioro cognitivo es importante mantener la ansiedad a raya. Además de ser perjudicial en cualquier ámbito, el estrés influye en los demás consejos que estamos detallando, ya que la calidad del sueño disminuye, al igual que la alimentación o el optimismo.

  5. Ejercicio mental: Al igual que el ejercicio físico, hacer funcionar al cerebro es básico. Aunque no nos demos cuenta, las actividades más elementales pueden hacer trabajar al cerebro, de forma que el temido deterioro cognitivo pueda paralizarse, al menos, temporalmente. Cambiar la rutina, aprender juegos nuevos (el ajedrez, por ejemplo), leer más, o tener un boli a mano con el que poder hacer crucigramas o sudokus, son algunas recomendaciones. Varios estudios confirman que las personas analfabetas sufren alzheimer a edades más tempranas, y por el contrario, las personas más ágiles en lectura y escritura sufren una pérdida de memoria asociada a la edad más tardía.

Cualquier logro que se consiga, por pequeño que sea, aumenta la autoestima y por tanto, ayuda a mantener el sueño a raya, ya que genera un sentimiento de satisfacción muy positivo.

De entre sus productos educativos y terapéuticos, DECH cuenta con cuadernos de colores muy recomendados tanto para el público infantil como el público más adulto, susceptible de sufrir pérdida de memoria. Los expertos apuntan a que colores y recuerdos tienen una relación muy delicada. De esta forma, relacionar colores con características físicas y objetos (el cielo azul o la piel de las personas color naranja) retarda el deterioro cognitivo, y mina la sensación de presión y estrés que padecen normalmente los enfermos en las fases más agresivas de su patología. Asimismo, dibujos sencillos con formas geométricas (círculo, cuadrado,…) o algunos más complejos pero fácilmente reconocibles (Torre Eiffel, Cleopatra o microscopio), pueden formar parte de actividades diarias de pacientes para suavizar los efectos de esta enfermedad.

Potenciar este tipo de disciplinas en ejercicios terapéuticos expanden, además, el canal expresivo y creativo. Y es que, aunque los recuerdos se esfumen, el color siempre permanece.

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